Archivos diarios: julio 21, 2015

Moscas Muertas

2015-07-21 08.51.51

Eclesiastés 10:1

“Las moscas muertas hacen heder y dar mal olor al perfume del perfumista; así una pequeña locura, al que es estimado como sabio y honorable.”

Hace tiempo atrás conversaba con mi hermana sobre la gran cantidad de moscas que aparecen en algunas temporadas del año. Desde siempre, estos despreciables y molestosos insectos, han subsistido junto a nosotros los seres humanos, sin embargo, en ocasiones los vemos en grandes cantidades.  Normalmente, estos insectos nos resultan molestos, pero en ciertos momentos se tornan insoportables.  Cada vez que veo una invasión de esta plaga, en los lugares que visito, enseguida recuerdo aquella plaga que Dios envió sobre los egipcios.  Debió haber sido asquerosa.  Estos insectos me resultan repulsivos.

Mientras hablaba con ella, sobre este tema, me contó la siguiente historia: Cuenta mi hermana que ella, y un grupo de amigos cercanos, salieron a pasear y a hacer turismo interno, en nuestra hermosa isla.  Estando en esas, decidieron parar a comer unas ricas frituras, como las que solemos degustar nosotros los puertorriqueños.  Todos pidieron lo que querían disfrutar y comenzaron a ingerirlo. De repente y sin aparente razón, la hija de una de sus amigas, salió corriendo al baño más próximo sin dar explicaciones. Cuando fueron a ver lo que le sucedía se percataron que estaba devolviendo todo lo que estaba comiendo.  Le preguntaron ¿Qué le sucedía? y el por qué estaba teniendo tan horrible episodio de vómitos.  A lo que la jovencita sólo contestó; “vayan y vean el bacalaíto (torta hecha de harina, especias y bacalao) que estoy comiendo y me entenderán.”  Se podrán imaginar cual fue la asquerosa sorpresa que se llevaron.  Uno de los lados de aquella fritura se encontraba forado de moscas que quedaron pegadas a la mezcla.  ¡Que horrible! Por supuesto después de esto vino la reclamación a los comerciantes.

Pero por qué comparto con ustedes tan repugnante historia.  Créanme, mi intención no es desalentarlos en el consumo de frituras, aunque no está mal consumirlas lo menos posible,  lo hago por una razón de mucho más peso; lo hago porque entiendo es una buena ilustración para una verdad bíblica que les quiero compartir.

La metáfora utilizada por Salomón, el escritor del libro de Eclesiastés, ilustra una de esas verdades que nunca debemos olvidar; son las “pequeñas cosas” hechas sin sabiduría, sin análisis, las que se convierten en moscas muertas, que hacen que nuestro testimonio, como hijos de Dios, huela mal, que apeste, que repulse.  Dicho de otra forma, son los momentos de poca sabiduría o de locura, los que vienen a ser las moscas que se pegan al bacalaíto y hacen que sea repulsivo.

Salomón, iluminado por Dios, entendió que todo lo que hacemos, arrastrados por nuestras emociones, sentimientos y voluntad, y que no se hace partiendo del temor a Jehová, se convertirá en moscas muertas, que causarán mal olor en la vida consagrada a Dios.  Todo hijo de Dios sabe que el principio de la sabiduría es el temor a Jehová (Proverbios 1:7) por lo tanto, todo lo que haga, sea de palabra o de hecho, debería hacerlo estando consiente para quién lo hace.  El actuar con locura, daña nuestro testimonio como persona y como hijo de Dios, por lo tanto, deberíamos procurar alejarnos de actuar neciamente.

El actuar con locura guiados por el orgullo y la avaricia; por los celos y las contiendas; por las envidias y las mentiras, y por muchas otras cosas, son las moscas que dañan nuestra hermosa vida en Cristo.  Dios espera que nos presentemos a Él como grato perfume derramado a sus pies no como perfume lleno de moscas muertas que hacen oler mal el perfume.

La Palabra de Dios nos invita a presentarnos a Dios como sacrificio vivo, santo y agradable a Él, porque ese es nuestro culto racional o lógico a Dios.  Esa debe ser nuestra meta, pero para alcanzarla, necesitamos sabiduría, y no cualquier sabiduría, sino la que proviene de Dios, la que Él está dispuesto a darnos.

Hermano pidámosle a Dios que nos ayude a actuar con cordura celestial y no permitamos que nuestra vida se convierta en un “bacalaíto lleno de moscas muertas”…

Pastor Wilfredo Borrero GarcÍa