La Declaración de Nashville

La Declaración de Nashville
“Reconozcan que el Señor es Dios;
él nos hizo, y somos suyos.”
Salmo 100:3

brown book page

Photo by Wendy van Zyl on Pexels.com

Los cristianos evangélicos de comienzos del siglo XXI están viviendo en un período de transición histórica. A medida que la cultura de Occidente se ha vuelto cada vez más pos cristiana, ha emprendido una formidable revisión de lo que significa ser un ser humano. En general, el espíritu de nuestra época ya no discierne ni se deleita en la belleza del diseño de Dios para la vida humana. Muchos niegan que Dios haya creado a los seres humanos para su gloria, y que sus buenos propósitos para nosotros incluyan nuestro diseño personal y físico como hombre y mujer. Es común pensar que la identidad humana como hombre y mujer no forma parte del bello plan de Dios, sino que, más bien, es una expresión de las preferencias autónomas de un individuo. De este modo, el camino al gozo pleno y duradero a través del buen diseño de Dios para sus criaturas es reemplazado por el camino de miopes alternativas que, tarde o temprano, arruinan la vida humana y deshonran a Dios. Este espíritu secular de nuestra época presenta un gran desafío a la iglesia cristiana. ¿Perderá la iglesia del Señor Jesucristo su convicción bíblica, claridad y valentía, y se fundirá con el espíritu de la época? ¿O se aferrará a la Palabra de vida, cobrará valor en Jesús y proclamará sin avergonzarse su camino como el camino de vida? ¿Conservará su claro testimonio contracultura ante un mundo que parece empeñado en irse a la ruina?

Estamos persuadidos de que la fidelidad en nuestra generación significa declarar una vez más la verdadera historia del mundo y nuestro lugar en él, en particular en cuanto a hombres y mujeres. La Escritura cristiana enseña que no hay más que un solo Dios que es el único Creador y Señor de todo. Cada persona le debe gozosa gratitud, sincera alabanza y completa lealtad solo a él. Este no solo es el camino a glorificar a Dios, sino a conocernos a nosotros mismos. Olvidar a nuestro Creador es olvidar quiénes somos, porque él nos hizo para sí mismo. Y no podemos conocernos verdaderamente a nosotros mismos sin conoce verdaderamente a aquel quien nos creó. No nos hicimos a nosotros mismos; no somos nuestros. Nuestra verdadera identidad, como personas masculinas y femeninas, ha sido dada por Dios. No solo es insensato, sino también inútil el tratar de convertirnos en aquello para lo cual Dios no nos creó.

Creemos que el diseño de Dios para su creación y su medio de salvación sirven para darle a él la mayor gloria y darnos a nosotros el mayor bien. El buen plan de Dios nos concede la mayor libertad. Jesús dijo que él vino para que pudiéramos tener vida y tenerla en abundancia. Él está a nuestro favor y no en nuestra contra. Por lo tanto, con la esperanza de servir a la iglesia de Cristo y testificar públicamente de los buenos propósitos de Dios para la sexualidad humana revelada en la Escritura cristiana, presentamos las siguientes afirmaciones y negaciones.

ARTÍCULO 1
AFIRMAMOS que Dios ha diseñado el matrimonio para que sea una
unión de pacto, sexual, procreativa y de por vida entre un hombre y
una mujer, como esposo y esposa, y tiene el propósito de simbolizar
el amor de pacto entre Cristo y su novia, la iglesia.

NEGAMOS que Dios haya diseñado el matrimonio para que fuera
una relación homosexual, polígama o poliamorosa. También
negamos que el matrimonio sea un mero contrato humano, sino un
pacto hecho delante de Dios.

ARTÍCULO 2
AFIRMAMOS que la voluntad revelada de Dios para todas las
personas es la castidad fuera del matrimonio y la fidelidad dentro del
matrimonio.

NEGAMOS que algún afecto, deseo o compromiso puedan justificar
la relación sexual antes o fuera del matrimonio; tampoco justifican
ninguna forma de inmoralidad sexual.

ARTÍCULO 3
AFIRMAMOS que Dios creó a Adán y Eva, los primeros seres
humanos, a su propia imagen, iguales delante de Dios como personas,
y distintos como hombre y mujer.

NEGAMOS que las diferencias divinamente ordenadas entre el
hombre y la mujer impliquen para ellos desigualdad en dignidad o
valor.

ARTÍCULO 4
AFIRMAMOS que las diferencias divinamente ordenadas entre
hombre y mujer reflejan el diseño original de la creación de Dios y
su finalidad es el bien humano y el florecimiento humano.

NEGAMOS que tales diferencias sean el resultado de la Caída o sean
una tragedia que deba ser superada.

ARTÍCULO 5
AFIRMAMOS que las diferencias entre las estructuras reproductivas
masculina y femenina son esenciales en el diseño de Dios para el
autoconcepto como hombre o mujer.

NEGAMOS que las anomalías físicas o las condiciones psicológicas
anulen el vínculo que Dios ha establecido entre el sexo biológico y el
autoconcepto como hombre o mujer.

ARTÍCULO 6
AFIRMAMOS que aquellos que nacen con un desorden físico de
desarrollo sexual están creados a imagen de Dios y poseen dignidad
y valor tal como todos los demás que llevan dicha imagen. Ellos son
reconocidos por nuestro Señor Jesús en sus palabras acerca de los
«eunucos que nacieron así desde el vientre de la madre». Con todos
los demás, ellos son bienvenidos como fieles seguidores de Jesús y
deberían aceptar su sexo biológico en la medida que este se pueda
conocer.

NEGAMOS que las ambigüedades relacionadas con el sexo
biológico de una persona la incapaciten para vivir una vida fructífera
en alegre obediencia a Cristo.

ARTÍCULO 7
AFIRMAMOS que el autoconcepto como hombre o mujer se debería
definir según los santos propósitos de Dios en la creación y redención
tal como se revelan en la Escritura.

NEGAMOS que la adopción de un autoconcepto homosexual o
transgénero sea compatible con los santos propósitos de Dios en la
creación y la redención.

ARTÍCULO 8
AFIRMAMOS que las personas que experimentan atracción sexual
por el mismo sexo pueden vivir una vida rica y fructífera que agrade
a Dios mediante la fe en Jesucristo, en tanto que, como todos los
cristianos, lleven una vida de pureza.

NEGAMOS que la atracción sexual por el mismo sexo sea parte de
la bondad natural de la creación original de Dios, o que excluya a una
persona de la esperanza del evangelio.

ARTÍCULO 9
AFIRMAMOS que el pecado distorsiona los deseos sexuales,
desviándolos del pacto matrimonial y dirigiéndolos a la inmoralidad
sexual, una distorsión que incluye inmoralidad tanto heterosexual
como homosexual.

NEGAMOS que un patrón permanente de deseo de inmoralidad
sexual justifique la conducta sexual inmoral.

ARTÍCULO 10
AFIRMAMOS que es pecaminoso aprobar la inmoralidad
homosexual o el transgenerismo y que tal aprobación constituye un
alejamiento esencial de la fidelidad y el testimonio cristianos.

NEGAMOS que la aprobación de la inmoralidad homosexual o el
transgenerismo sea un asunto de indiferencia moral respecto al cual
los cristianos por lo demás fieles deberían aceptar sus diferencias.

ARTÍCULO 11
AFIRMAMOS nuestro deber de hablar la verdad en amor en todo
tiempo, incluyendo cuando nos hablamos unos a otros o nos
referimos a otros como hombre o mujer.

NEGAMOS cualquier obligación de hablar de tal manera que
deshonre el diseño de Dios para quienes poseen su imagen como
hombres o mujeres.

ARTÍCULO 12
AFIRMAMOS que la gracia de Dios en Cristo concede perdón
misericordioso así como poder transformador, y que este perdón y
poder le permiten a un seguidor de Jesús dar muerte a sus deseos
pecaminosos y andar de una manera digna del Señor.

NEGAMOS que la gracia de Dios en Cristo sea insuficiente para
perdonar todos los pecados sexuales y para dar poder para la santidad
a cada creyente que se sienta atraído hacia el pecado sexual.

ARTÍCULO 13
AFIRMAMOS que la gracia de Dios en Cristo permite a los
pecadores abandonar el autoconcepto transgénero y, por paciencia
divina, aceptar el vínculo ordenado por Dios entre el sexo biológico
de la persona y su autoconcepto como hombre o mujer.

NEGAMOS que la gracia de Dios en Cristo autorice autoconceptos
que no concuerden con la voluntad revelada de Dios.

ARTÍCULO 14
AFIRMAMOS que Cristo Jesús ha venido al mundo a salvar a los
pecadores y que, por medio de la muerte y resurrección de Cristo, el
perdón de pecados y la vida eterna están a disposición de toda
persona que se arrepienta del pecado y confíe solo en Cristo como
Salvador, Señor y supremo tesoro.

NEGAMOS que el brazo del Señor sea demasiado corto para salvar
o que algún pecador esté fuera de su alcance.

La Iglesia Bíblica Emanuel cumple 34 años de Aniversario

IBEEsta semana, del 19-25 de noviembre de 2018, nuestra iglesia conmemora sus 34 años de haber sido establecida.

Comenzamos nuestras actividades con nuestro tradicional desayuno de Acción de Gracias, este próximo jueves desde las 5:00 AM. Para esta actividad hemos invitado a nuestra comunidad para que compartan con nosotros en gratitud a Dios.

Este próximo sábado tendremos un retiro para toda la iglesia desde las 9:30 am hasta las 12:00 PM. Estará compartiendo con nosotros el pastor Ernesto R. Pereira, pastor de la Iglesia Bautista de Glenview en Ponce.

Y culminamos este próximo domingo a las 10:00 AM con adoración y la exposición de la Palabra a cargo del pastor Juan Ramón Rodríguez, de la Iglesia Presbiteriana de Bayamón.

Les esperamos a todos…

El aborto: el peor de todos los holocaustos | Puerto Rico por la Familia

https://prporlafamilia.com/2018/05/22/el-aborto-el-peor-de-todos-los-holocaustos/

​¿Se venden indulgencias en algunas iglesias cristianas?


En un sentido, sí. Hace 500 años estalló la Reforma Protestante a raíz de la protesta de Lutero principalmente por la práctica de la venta de indulgencias. Las indulgencias eran un documento que las personas compraban el cual estaba firmado por el Papa y concedía el perdón o disminución de las penas del purgatorio para familiares que habían fallecido y supuestamente estaban sufriendo en dicho lugar (que no existe). La razón es que en ese entonces Roma estaba enfrentando serios problemas económicos y necesitaba dinero.
Sin embargo, siglos después algunas iglesias en cierto sentido promueven algo similar. Creo que todos hemos escuchado o presenciado cómo en ciertas iglesias se enseña que para obtener un milagro o lograr que Dios conceda una petición, la misma debe ir acompañada de una “siembra” de una “semilla de fe”. ¿Y qué es esto? No es otra cosa que dar una aportación económica. Para las personas obtener prosperidad económica, sanidad u otro beneficio, debe dar dinero al predicador o a la iglesia y así Dios se ve obligado a concederle lo que se pide.
Es escandaloso ver cómo se recurre a la manipulación y a la coacción para lograr que las personas den dinero porque si no se siembra dinero no se recibe la bendición. Mientras más cantidad de dinero se dé, más rápido vas a recibir tu milagro. Es similar a la indulgencia en el sentido de que se da un beneficio material para obtener el favor divino. Lo triste es ver cómo muchas personas han sido engañadas por estos seudo-pastores, seudo-apóstoles y seudo-ministros que se valen de esta treta para lucrarse.

Está de más decir que esta enseñanza es una distorsión del mensaje bíblico. La Escritura nos dice en 2 Corintios 9:5 que las personas deben de dar por generosidad y no por exigencia de los pastores. Y en el versículo 7 nos dice: “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.” Dar para la obra de Dios no es un negocio; no es una inversión para luego esperar recibir mucho más a cambio. El cristiano da voluntariamente con gozo y con gratitud, y según lo que ha propuesto en su corazón.

No caigamos en la trampa de la venta de las nuevas indulgencias. ¡Cuidado con los mercaderes del templo!
Pastor René X. Pereira 

​VOLVAMOS AL EVANGELIO

Hoy día muchos han contaminado el evangelio con un sinnúmero de añadiduras, doctrinas de hombres, dogmas y tradiciones. Algunos han convertido el evangelio en una oferta más de entretenimiento para la gente. Procurando allegar más personas a las iglesias, algunos han bajado las demandas del evangelio y ni siquiera mencionan lo que Jesús claramente enseñó acerca del costo y lo que implica ser un discípulo.

Cuando se recurre a esto, las iglesias buscarán cada vez añadir más efectos especiales, más actividades y nuevas fuentes de entretenimiento porque la gente se cansa de lo mismo. En cambio, cuando predicamos el verdadero Evangelio no es necesario hacer eso porque solo el Evangelio es poder de Dios y no necesita de nuestra ayuda para que sea efectivo.
Claro está, el que genuinamente está buscando a Dios, quedará satisfecho. Y el que no, seguirá su camino porque en el fondo no está dispuesto a seguir a Cristo como aquél joven rico. La Palabra de la cruz tiene ese efecto: acerca a los que de corazón genuino buscan a Dios y aleja a los que vienen detrás de los panes y los peces. A esos Jesús los dejó ir y nunca modificó ni suavizó su mensaje para atraerlos.
La iglesia en Puerto Rico necesita hoy más que nunca volver a la esencia del Evangelio y empezar a desechar todo lo que hemos añadido y modificado del mismo con tal de hacerlo más “consumible” y atractivo para las masas. No necesitamos de musiquita mientras se predica para manipular emociones. No necesitamos de efectos de luces y de humito para impresionar a la gente. Necesitamos del poder del Espíritu Santo quien es el que abre los corazones y quita la ceguera de los que están ciegos espiritualmente para que vengan a Cristo y se conviertan de sus malos caminos. Volvamos al Evangelio y no nos avergoncemos de él porque es poder de Dios para salvación.

Pastor René X. Pereira 

​Aquél evangelio de legalismo…

Por Rene X. Pereira


¿Cuántos de ustedes crecieron o fueron parte de estas iglesias y denominaciones que por mucho tiempo enseñaron doctrinas y mandamientos como los siguientes?

1. La mujer cristiana que usa pantalones no va para el cielo, no es una mujer piadosa y ha perdido su salvación.

2. La mujer que se maquilla, se tiñe el pelo, usa alguna prenda como pantallas, pulseras, o cadenas, tampoco está en santidad y si viene Cristo, se queda.

3. La mujer que se depila el vello de sus piernas, o de sus axilas, o el hombre que se deja barba tampoco está viviendo en santidad.

4. En la mujer, cortarse el cabello era pecado, pero en el hombrte era a la inversa, tener el cabello largo era pecado.

5. Ir al cine es sentarse en silla de escarnecedores y si viene Cristo y usted está en el cine, se queda.

6. Si te comes una morcilla, estás violando el mandamiento de no comer sangre y te pierdes.

7. Y muchos otros más que no tengo espacio para cubrir

Por mucho tiempo esto fue predicado desde algunos púlpitos de nuestro país, y muchos creyentes fueron heridos y maltratados y su compromiso con Dios y su salvación fueron cuestionados simplemente por cosas como estas. Esto es lo que se llama el legalismo y fue parte de la prédica de ciertos grupops religiosos y predicadores del país. A causa de esto muchos jóvenes abandonaron las iglesias, se alejaron del evangelio y se fueron al mundo. Sin embargo, hoy día esto ya prácticamente no se predica ni se enseña aun en las iglesias que una vez lo hicieron. ¿Por qué? ¿Si era la palabra de Dios, si eran mandamientos del Señor, por qué hoy ya casi nadie enseña esto?

Hay una sencilla razón y es que todos estos fueron doctrinas y mandamientos de hombres, y no tienen realmente un verdadero respaldo de la Escritura. Esto fue la nueva versión de la doctrina de los Gálatas que Pablo tanto combatió. Lo único que en el caso de los gálatas eran otros mandamientos basados en las costumbres judías como guardar el sábado, la circuncición y los alimentos puros e impuros.

Con el tiempo muchos pastores y líderes conciliares se dieron cuenta de que había que cambiar esta prédica legalista que estaba sacando gente de las iglesias que eran puestas en meses de disciplina simplemente por cortarse una pollina. Aquello se llamó el “evangelio de las tres P”: pelo, pantalones y pantallas. ¡Cuantos sermones, cuántas reprimensas desde los púlpitos, cuánta gente herida y maltratada por violar una de estas reglas solemnes! Sin embargo, como bien dijo Pablo en Colosenses 2:23, “Estas cosas, aunque dan cierta reputación de santidad, de humildad y de duro trato del cuerpo, no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne”. En otras palabras, estas cosas realmente no hacen a una persona más o menos santa.

Claro que la Escritura nos manda a vestir de manera modesta, sin ser ocasión de tropiezo a nadie. Claro que debemos cuidar nuestra apariencia externa y nuestro cuerpo que es templo del Espíritu Santo. Es cierto que no debemos gastar lo que no tenemos en prendas lujosas y cosas ostentosas. Pero todas estas enseñanzas fueron sacadas de contexto y llevadas a un extremo que le hizo mucho daño al evangelio en Puerto Rico.

Lo triste de todo esto, amados hermanos es que nunca hubo un “me equivoqué”. Nunca oficialmente ha habido una disculpa o admisión de error de parte de los que usaron erróneamente la Biblia para golpear, marginar, maltratar y humillar a sus hermanos. Pero qué bueno, por otro lado que muchos se han ido dando cuenta y han modificado esta prédica. Y qué bueno que muchos han descubierto las doctrinas de gracia y ya no viven una relación con Dios basada en el miedo y la amenaza, sino basada en una relación de amor con un Padre que siempre nos trata como hijos y nos mira a través de la justicia de Cristo.

Siete consejos antes de montarte en “JetBlue”…

Jet blue

 

Antes de que decidas comprar el pasaje para irte a vivir a los Estados Unidos, si eres cristiano/a, medita en lo siguiente:

1. ¿Realmente Dios te ha guiado, te ha dirigido y confirmado que es su voluntad esta decisión? Porque si no es así, no importa los beneficios materiales y laborales que puedas obtener, cometes un grave error.

2. ¿Y si Dios quiere que pases por este tiempo de dificultad económica porque desea enseñarte a depender de él y a contentarte aun en lo poco? En lo poco o en las dificultades es que muchas veces vemos la gloria de Dios en nuestras vidas.

3. ¿Si abandonas tu iglesia donde tienes ministerio y una familia espiritual, crees que realmente es lo que Dios desea? ¿Si estás siendo de bendición y edificación en tu iglesia, crees que tu salida es lo que Dios ha determinado?

4. ¿Así como has buscado casa, trabajo y otras cosas, has buscado una iglesia dónde congregarte que sea de sana doctrina?

5. Si tu decisión está basada en el aspecto económico y material, crees que realmente eso es lo más importante? Para el cristiano hay otras cosas mucho más importantes.

6. ¿Has buscado consejo de tu pastor y de creyentes maduros en la fe? Los cristianos debemos escuchar y sujetarnos a nuestros pastores porque ellos velan por nosotros.

7. ¿Realmente estás seguro/a que a donde vas estarás mejor que aquí, en términos económicos? Porque muchos migrantes descubren que no era lo que esperaban y la pasan peor que en su tierra.

No te dejes deslumbrar por sueños y promesas de abundancia. Sabemos que nuestro país enfrenta momentos duros y difíciles. Pero los cristianos creemos que Dios cuida de sus hijos y él ha prometido que nunca nos faltará lo necesario. Sigue orando, sé paciente y espera a estar completamente seguro que tu decisión es la correcta. No huyas de los problemas y dificultades. Enfréntalos con fe y oración y Dios hará.

Finalmente: los hijos de Dios no gobernamos nuestras vidas. Las gobierna el Señor. Somos propiedad suya y solo él determina el rumbo que debemos tomar; eso es lo que significa el señorío de Cristo. Mi vida no me pertenece; le pertenece a Dios. Tampoco el creyente persigue sus sueños; antes bien persigue la voluntad de Dios.

Pastor Rene X. Pereira

​Prueba irrefutable; caso gano

I Juan 1:1-4

Aunque a los que practican la profesión que ejerzo secularmente, tecnólogo medico, se les llama licenciados (esto por que ameritan de una licencia del estado para ejercer) no soy abogado. Lo poco que pueda saber de leyes, lo he aprendido por lo que escucho, sin embargo de algo estoy seguro; para ganar un caso tienes que tener pruebas irrefutables o que demuestren, mas allá de duda razonable, que lo que se quiere probar es veraz.  
Cuando leemos lo escrito por el apóstol Juan, en su primera carta a la iglesia, podemos pensar, que como un buen abogado que defiende una causa justa, presenta varios argumentos contundentes a favor de la verdad irrefutable de la deidad de nuestro Señor Jesucristo y su completa humanidad.  Los falsos maestros querían introducir sus enseñanzas a la iglesia naciente, y decían que “Cristo era  Dios pero que NO fue completamente humano”.  Nada más lejos de la verdad.  Juan en su escrito refuta tal mentira y se presenta como testigo presencial de la humanidad y la deidad de Cristo.  En otras palabras les dice a estos farsantes, yo si puedo argumentar sobre nuestro Señor por tres razones;

• Yo lo vi con mis propios ojos (tuve la maravillosa oportunidad de verle cara a cara, hablar con él, comer con él, caminar con él, y hasta vivir junto a él)

• Yo lo contemplé ( pude deleitarme viendo toda la bondad y bien que había en él; admire su proceder hacia sus semejantes, escuché detenidamente cada frase que salió de sus santos labios, pude gozarme con cada milagro que el realizó, y hasta vi, su dolorosa entrega por nosotros)

• Por último; experimenté, en carne propia, su calor humano, al tener el privilegio de estrechar sus manos y recostar mi cabeza sobre su pecho.

Ninguno de estos farsantes pudo contra tales argumentos.  El apóstol Juan, inspirado por el Espíritu Santo, ganó su caso y la iglesia siguió creciendo.  Todavía, en nuestros días, se levantan muchos falsos maestros queriendo engañar a la iglesia.  Sin embargo, hoy todavía contamos con los argumentos, dados por Dios en su Palabra, para defender nuestra fe.  Hagamos frente a aquellos que quieren desviarnos de la verdadera doctrina de fe, usemos LA PALABRA.

Pastor Wilfredo Borrero García

Sobre “Walking Dead”…

the-walking-dead-season-7-croppedQuizás lo que voy a decir ofenda a alguno… sepa el que se ofenda, que mi intención no es herir, es ayudar…

Ayer, si no me equivoco, comenzó la séptima temporada de una de las más famosas series de televisión de todos los tiempos, y me refiero a la serie “The Walking Dead”… una serie, que aunque es de ciencia ficción, es una serie sumamente violenta, que tiene un contenido sumamente gráfico, con una historia que anima e invita al rencor, al odio y a la venganza, entre otras cosas; y como era de esperarse, los guionistas, siguieron elevando esta serie, a niveles insospechables de morbo y violencia.

En su nuevo capítulo inicial, por lo que pude leer reseñado en un periódico, y luego pude corroborar por medio de videos cortos en la internet, la nueva temporada comenzó, con nada más y nada menos, que dos muertes a batazos. Como pude observar y como lo reseña un escrito, de en un periódico de internet, al momento de presentar las muertes, el director, buscando resaltar la maldad y el sadismo, de un nuevo villano en la serie, presentó esta horrible escena, haciendo que la “sangre y los pedazos de carnes” volarán hasta los rostros de otros personajes. Admito, mis amigos, que al ver esta escena, se retorcieron mis entrañas.

Y mis amigos, ante esta nueva escalada, en la dosis de violencia y desensibilización hacia la vida, a la que se está sometiendo a nuestra sociedad, no puedo quedarme cayado:

Mis hermanos y amigos, me causa mucha tristeza, e indignación, ver como miles de personas en nuestra sociedad, arrastrados por los planes ambiciosos de los productores de televisión y de los canales que los pautan y los patrocinan, se sumergen cada vez más en un pantano de basura mental y social, al ver este tipo de serie de televisión. Me resulta increíble, ver, como personas que amo y respeto, disfrutan y celebran, algo que es tan terriblemente destructivo y dañino para la mente del individuo y de la sociedad.

Cuando veo series televisivas como ésta, donde la violencia, el morbo y la maldad, son el entretenimiento de muchos, me pregunto, ¿a dónde vamos a parar?, Pienso en los miles de niños, que de seguro están viendo este tipo de serie, y me pregunto ¿cómo su mente se estará afectando al digerir todas estás gráficas?  

Mis amigos, vivimos en una sociedad sumamente violenta, donde la intolerancia, la falta de amor a la vida, y la falta de sensibilidad ante el dolor ajeno son la orden del día, y ante este panorama debemos preguntarnos ¿cómo fue que llegamos aquí?  ¿Acaso yo aboné a esto?

Mis amigos, creo que todos deberíamos repensar lo que hacemos, lo que vemos y lo que auspiciamos.  Hablo como padre, como hijo, como hermano, como ciudadano de un país, que en algún momento se conoció como “La Isla del Encanto” pero que hoy está bien lejos de serlo.  Debería ser nuestra meta, no seguir abonando a perpetuar una sociedad falta de amor y de respeto por el prójimo: Al auspiciar y fomentar series televisivas como ésta, hacemos lo contrario. Creo que para entretenernos existen muchas otras opciones.

Si, eres de los que los que disfrutan de este tipo de entretenimiento, solo te pido que saques un momento y reflexiones acerca de lo que te he dicho, analiza, creo que me puedes llegar a entender. Quizás para muchos estoy exagerando la nota, quizás para muchos estoy sacando fuera de proporción las cosas; pero saben, creo sinceramente que no lo hago…

A mis hermanos en la Fe les recuerdo: La Biblia dice en Gálatas 6:7-9 “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; más el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. No nos cansemos pues, de hacer el bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.”

Pidamos al Señor que nos de sabiduría…

Pastor Wilfredo Borrero…

El día que temo

20161003_071152Salmos 56:3-4

“En el día que temo, yo en ti confío…”

Podríamos definir el temor como un sentimiento desagradable o perturbación, que trae una intensa angustia a nuestro ser y que es causado por la antipatía o rechazo, a un riesgo o amenaza, a nuestra vida o forma de vida. Todo ser humano experimenta este tipo de sentimiento. Tal vez alguno haya aprendido a controlar la forma en que expresa este sentimiento, sin embargo tenemos que decir que nadie está exento de experimentarlo. El autor del Salmo 56, el rey David, hombre que luchó y venció a leones, osos y gigantes, experimentó en carne propia el temor. Así lo expresa en el versículo que citamos al comenzar.

El temor es parte de nuestra naturaleza humana. Todos nosotros hemos experimentado o tal vez estamos experimentando alguna clase de temor; temor al fracaso, temor a la soledad, temor a la ausencia de recursos económicos, temor a la muerte, temor a lo que nos pueda hacer el hombre…

Entonces; ¿Qué hacer ante el temor? 

La respuesta es confiar.

Confiar ¿En quién? En Dios. David lo afirma claramente en el versículo 4 de este Salmo, léelo.

David, no escribió estas palabras en el vacío. Las escribió con certeza y seguridad porque el mismo había experimentado en su vida el cuidado de Dios. Estando al cuidado de sus ovejas tuvo que confiar en el cuidado de Dios al enfrentar osos y leones. Mas adelante vio como Dios le guió a derrotar a aquel gigante al que todos temían. Aprendió a confiar en Dios. El confiar en Dios es algo que se aprende en nuestro diario vivir, al practicarlo.

Si hoy temes, comienza a depositar tu confianza en Aquel que tiene cuidado de tí y podrás decir como David “En el día que temo, yo en ti confío”.

Pastor Wilfredo Borrero García