Tiempo Devocional Matutino

Con el pastor René Pereira Jr.
Miércoles 28 de octubre de 2020

Gobernadora de PR impone ideología de género en escuelas

Joanne Rodríguez Veve expone en este vídeo la agenda de imposición de la ideología de género que la gobernadora Wanda Vázquez acaba de establecer mediante orden ejecutiva. Queda demostrado que, contrario a lo que pensaban y creían algunos líderes cristianos, Wanda Vázquez nunca fue aliada de las causas cristianas. Algo que dejo ver claramente cuando, igual que Ricky Rosselló, proyectó los colores de la bandera gay en la Fortaleza. Desde aquél momento entendí su engaño y le retiré todo mi apoyo.

En su nueva orden ejecutiva la gobernadora ordena que se establezca en todas las escuelas del país la ideología de género. Y pasadas las elecciones, convocará a la asamblea legislativa para que sea establecido mediante ley. Preparémonos para una nueva batalla. Esto lo combatiremos con firmeza como lo hicimos anteriormente. No permitiremos que el estado adoctrine a nuestros hijos con esta ideología nociva. La detuvimos cuando García Padilla y la detendremos nuevamente.

Pastor René Pereira Jr.

Los políticos y la iglesia: ¿quién usa a quién?

Foto RenePastor René Pereira Jr.

Para comenzar mi escrito deseo dejar claro lo siguiente: hay personas que están en el campo de la política que son genuinos creyentes que el Señor ha colocado en esa posición y que tienen muy claro que lo primero es Dios y sus principios que todo lo demás. Sé que hay también políticos que tienen un genuino temor de Dios, aunque no sean creyentes practicantes y sienten un genuino respeto por la iglesia y los valores cristianos. Los hay… lamentablemente son muy escasos.

Llevo en estas luchas como líder cristiano varias décadas. Lo que voy a compartir es mi experiencia en estas batallas y mi opinión personal. Cada cuatro años vemos lo mismo. De repente empiezan a acercarse candidatos y políticos a buscar el apoyo y respaldo de ministros y líderes cristianos. Sin embargo, muchos de ellos, mientras estuvieron ejerciendo su posición en la legislatura o en el ejecutivo, no les interesó para nada ni hicieron lo necesario por defender y respaldar a la iglesia. Aun más, algunos de ellos hicieron todo lo contrario y apoyaron medidas y leyes contrarias a la iglesia. Pudiera dar algunos ejemplos: El actual presidente del Senado de PR, Tomás Rivera Schatz, por ejemplo, arrancó del Código Civil las protecciones que la iglesia había logrado que se aprobaran en la Cámara de Representantes. Apoyó y avaló un Código Civil que adelanta la agenda gay y ahora de momento aparece en programas cristianos como el gran paladín de la defensa de los valores cristianos.

Miguel Romero, el senador que votó en contra del proyecto 950 para regular la práctica del aborto, del 1018 de libertad religiosa y que fue ficha de tranque para que el Senado fuese por encima del veto del gobernador Rosselló, que ha apoyado abiertamente la agenda LGBTT, ahora se reúne con pastores y les promete villas y castillas. Lo mismo están haciendo Bathia, Carmen Yulín, y muchos otros más. Lo triste de todo esto es que hay líderes cristianos que se prestan para ser instrumentos de estos políticos inescrupulosos. Y uno se pregunta ¿por qué lo hacen? He visto varias razones: algunos por simple ignorancia. Otros porque les han prometido tener acceso político e influencia a cambio de esos respaldos. Y otros tristemente porque sus compromisos y lealtades politicas pesan más que su lealtad al Señor. Hay otras razones; algunos lo justifican diciendo que hay que llenar esos espacios para que no los ocupen los enemigos de la iglesia.

Ese perro ya nos ha mordido antes y no aprendemos. La iglesia no necesita hacer alianzas con el mundo para adelantar sus causas. Las veces que en la historia los cristianos han hecho esto, hemos salido perdiendo. Recuerdo cuando muchos celebraron el que el entonces candidato Ricardo Rosselló firmara aquel famoso documento ante un grupo de pastores comprometiéndose a respaldar a la iglesia en ciertos puntos específicos. Escuché a algunos líderes decir: “el muchacho es joven, moldealble y podemos irlo guiando hacia lo que queremos”. Resultó que el “muchacho” terminó siendo más astuto de lo que se pensaba y era él quien estaba manipulando a los líderes cristianos. Saliendo de aquella reunión de pastores, fue y se reunió con activistas LGBTT y también les hizo sus promesas.

No me malinterpreten. Estoy bien claro en que la iglesia, o sea los creyentes, estamos llamados a ser luz y sal en todas las esferas de la sociedad; eso incluye el campo de la política y la gobernanza. Estoy bien claro en que separación de iglesia y estado no significa que el creyente en Dios está imposibilitado de participar de la política de su país y de los sistemas democráticos. En la Biblia Dios colocó siervos suyos en posiciones gubernamentales y los utilizó grandemente para traer bien a esos pueblos. El problema no es ese; el problema es cuando precisamente olvidamos que lo primero es el reino de Dios y su justicia. El problema es cuando llega el momento de tomar decisiones cruciales y pesa más el beneficio personal, las aspiraciones políticas, la influencia y conveniencia que esos principios que decimos defender.

Ser un creyente fiel a Dios en el campo de la política implica estar dispuestos a pagar un alto precio. En el caso del gobernador Daniel en Babilonia, significó irse en contra del edicto de su jefe político, no acatar el edicto real, y ser lanzado al foso de los leones. En el caso se tres jóvenes que eran parte del gobierno persa: Sadrac, Mesac y Abed-Nego, significó no arrodillarse delante de la estatua del rey y ser arrojados a un horno ardiente. El problema es que algunos llamados creyentes que están en este campo, no están dispuestos a pagar el precio de ser fieles a Dios antes que a sus partidos y líderes políticos. Lamentablemente el poder embriaga a algunas personas y se vuelven más leales a su partido y a sus colectividades que al Señor.

Algunos como Esaú, venden su primogenitura por un plato de lentejas. Satanás es muy astuto y sabe cómo comprar la conciencia y lealtad de las personas. Aun a Jesucristo le dijo: “Todo esto te doy, si postrado me adorares”. Por eso oro mucho por algunos hermanos y hermnas en la fe que aspiran a entrar a este campo en estas elecciones. De salir electos les espera una fuerte batalla; una batalla que comenzará en sus conciencias. Entrarán a un mundo donde la honestidad, la integridad y la veracidad están en peligro de extinción. Muchos llegarán allí con un compromiso genuino de ser la diferencia; no todos lo lograrán.

Me entristece ver a pastores y líderes cristianos dejándose utilizar por políticos. Algunos endosándo públicamente a candidatos que han sido enemigos de la iglesia y han luchado en contra de nuestras causas de defensa de la vida humana y la libertad religiosa. Ahora de repente esos candidatos se presentan como los grandes aliados de la iglesia y parece que sufrimos de amnesia colectiva.

Mis amados hermanos, por esto es que muchos le faltan el respeto a la iglesia y hablan despectivamente de los cristianos. La iglesia no es una ramera que se vende al mejor postor. Han llegado a mí confidencias de expresiones privadas que han hecho políticos de cómo se echan al bolsillo a pastores y líderes religiosos con simplemente ofrecerles algunos beneficios.

Me viene a la mente la escena bíblica donde Abraham rehusó aceptar los favores económicos del rey de Sodoma que le quería dar por haberlo libertado cuando rescató a su sobrino Lot. Y dijo estas palabras: “He alzado mi mano a Jehová Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra, que desde un hilo hasta una correa de calzado, nada tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas: Yo enriquecí a Abram.” Gén. 14:22

La iglesia no necesita del rey de Sodoma para tener poder, influencia y alcanzar sus metas y propósitos. Tiene algo muchísimo mejor y más efectivo: el poder de Dios. De nuevo, con esto no estoy diciendo que asumamos la posición de no ser influencia en los asuntos públicos y civiles. No soy de los que defiendo el enajenarnos de los asuntos gubernamentales. Ya hemos visto cómo Dios puso personas de fe en gobiernos paganos y los utilizó grandemente como a Nehemías, Ester, José y otros.

La iglesia tampoco necesita de los recursos del gobierno para hacer su trabajo. Nuestro Dios es dueño del oro y de la plata. Sé de líderes cristianos que no se atreven hablar públicamente de ciertas cosas y defender las luchas de la iglesia porque reciben asignaciones de fondos legislativos para sus programas de ayuda social. También sé de otros que no defienden las luchas de la iglesia porque tienen a su hijo o nieto en un puestecito en el gobierno, o trabajan para una oficina legislativa o del ejecutivo. Mis amados hermanos es triste todo esto. Tenemos que despertar. Es doloroso ver que los hijos de las tinieblas son más fieles a sus principios y sus creencias que muchos hijos de la luz.

Termino diciendo esto: el problema no está en los políticos mundanos, ni en los gobernantes corruptos e inescrupulosos. El problema está en la iglesia. Y hablo en términos generales porque sé que hay muy honrosas excepciones. Dios me los bendig rica y abundantemente.

La Declaración de Nashville

La Declaración de Nashville
“Reconozcan que el Señor es Dios;
él nos hizo, y somos suyos.”
Salmo 100:3

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Los cristianos evangélicos de comienzos del siglo XXI están viviendo en un período de transición histórica. A medida que la cultura de Occidente se ha vuelto cada vez más pos cristiana, ha emprendido una formidable revisión de lo que significa ser un ser humano. En general, el espíritu de nuestra época ya no discierne ni se deleita en la belleza del diseño de Dios para la vida humana. Muchos niegan que Dios haya creado a los seres humanos para su gloria, y que sus buenos propósitos para nosotros incluyan nuestro diseño personal y físico como hombre y mujer. Es común pensar que la identidad humana como hombre y mujer no forma parte del bello plan de Dios, sino que, más bien, es una expresión de las preferencias autónomas de un individuo. De este modo, el camino al gozo pleno y duradero a través del buen diseño de Dios para sus criaturas es reemplazado por el camino de miopes alternativas que, tarde o temprano, arruinan la vida humana y deshonran a Dios. Este espíritu secular de nuestra época presenta un gran desafío a la iglesia cristiana. ¿Perderá la iglesia del Señor Jesucristo su convicción bíblica, claridad y valentía, y se fundirá con el espíritu de la época? ¿O se aferrará a la Palabra de vida, cobrará valor en Jesús y proclamará sin avergonzarse su camino como el camino de vida? ¿Conservará su claro testimonio contracultura ante un mundo que parece empeñado en irse a la ruina?

Estamos persuadidos de que la fidelidad en nuestra generación significa declarar una vez más la verdadera historia del mundo y nuestro lugar en él, en particular en cuanto a hombres y mujeres. La Escritura cristiana enseña que no hay más que un solo Dios que es el único Creador y Señor de todo. Cada persona le debe gozosa gratitud, sincera alabanza y completa lealtad solo a él. Este no solo es el camino a glorificar a Dios, sino a conocernos a nosotros mismos. Olvidar a nuestro Creador es olvidar quiénes somos, porque él nos hizo para sí mismo. Y no podemos conocernos verdaderamente a nosotros mismos sin conoce verdaderamente a aquel quien nos creó. No nos hicimos a nosotros mismos; no somos nuestros. Nuestra verdadera identidad, como personas masculinas y femeninas, ha sido dada por Dios. No solo es insensato, sino también inútil el tratar de convertirnos en aquello para lo cual Dios no nos creó.

Creemos que el diseño de Dios para su creación y su medio de salvación sirven para darle a él la mayor gloria y darnos a nosotros el mayor bien. El buen plan de Dios nos concede la mayor libertad. Jesús dijo que él vino para que pudiéramos tener vida y tenerla en abundancia. Él está a nuestro favor y no en nuestra contra. Por lo tanto, con la esperanza de servir a la iglesia de Cristo y testificar públicamente de los buenos propósitos de Dios para la sexualidad humana revelada en la Escritura cristiana, presentamos las siguientes afirmaciones y negaciones.

ARTÍCULO 1
AFIRMAMOS que Dios ha diseñado el matrimonio para que sea una
unión de pacto, sexual, procreativa y de por vida entre un hombre y
una mujer, como esposo y esposa, y tiene el propósito de simbolizar
el amor de pacto entre Cristo y su novia, la iglesia.

NEGAMOS que Dios haya diseñado el matrimonio para que fuera
una relación homosexual, polígama o poliamorosa. También
negamos que el matrimonio sea un mero contrato humano, sino un
pacto hecho delante de Dios.

ARTÍCULO 2
AFIRMAMOS que la voluntad revelada de Dios para todas las
personas es la castidad fuera del matrimonio y la fidelidad dentro del
matrimonio.

NEGAMOS que algún afecto, deseo o compromiso puedan justificar
la relación sexual antes o fuera del matrimonio; tampoco justifican
ninguna forma de inmoralidad sexual.

ARTÍCULO 3
AFIRMAMOS que Dios creó a Adán y Eva, los primeros seres
humanos, a su propia imagen, iguales delante de Dios como personas,
y distintos como hombre y mujer.

NEGAMOS que las diferencias divinamente ordenadas entre el
hombre y la mujer impliquen para ellos desigualdad en dignidad o
valor.

ARTÍCULO 4
AFIRMAMOS que las diferencias divinamente ordenadas entre
hombre y mujer reflejan el diseño original de la creación de Dios y
su finalidad es el bien humano y el florecimiento humano.

NEGAMOS que tales diferencias sean el resultado de la Caída o sean
una tragedia que deba ser superada.

ARTÍCULO 5
AFIRMAMOS que las diferencias entre las estructuras reproductivas
masculina y femenina son esenciales en el diseño de Dios para el
autoconcepto como hombre o mujer.

NEGAMOS que las anomalías físicas o las condiciones psicológicas
anulen el vínculo que Dios ha establecido entre el sexo biológico y el
autoconcepto como hombre o mujer.

ARTÍCULO 6
AFIRMAMOS que aquellos que nacen con un desorden físico de
desarrollo sexual están creados a imagen de Dios y poseen dignidad
y valor tal como todos los demás que llevan dicha imagen. Ellos son
reconocidos por nuestro Señor Jesús en sus palabras acerca de los
«eunucos que nacieron así desde el vientre de la madre». Con todos
los demás, ellos son bienvenidos como fieles seguidores de Jesús y
deberían aceptar su sexo biológico en la medida que este se pueda
conocer.

NEGAMOS que las ambigüedades relacionadas con el sexo
biológico de una persona la incapaciten para vivir una vida fructífera
en alegre obediencia a Cristo.

ARTÍCULO 7
AFIRMAMOS que el autoconcepto como hombre o mujer se debería
definir según los santos propósitos de Dios en la creación y redención
tal como se revelan en la Escritura.

NEGAMOS que la adopción de un autoconcepto homosexual o
transgénero sea compatible con los santos propósitos de Dios en la
creación y la redención.

ARTÍCULO 8
AFIRMAMOS que las personas que experimentan atracción sexual
por el mismo sexo pueden vivir una vida rica y fructífera que agrade
a Dios mediante la fe en Jesucristo, en tanto que, como todos los
cristianos, lleven una vida de pureza.

NEGAMOS que la atracción sexual por el mismo sexo sea parte de
la bondad natural de la creación original de Dios, o que excluya a una
persona de la esperanza del evangelio.

ARTÍCULO 9
AFIRMAMOS que el pecado distorsiona los deseos sexuales,
desviándolos del pacto matrimonial y dirigiéndolos a la inmoralidad
sexual, una distorsión que incluye inmoralidad tanto heterosexual
como homosexual.

NEGAMOS que un patrón permanente de deseo de inmoralidad
sexual justifique la conducta sexual inmoral.

ARTÍCULO 10
AFIRMAMOS que es pecaminoso aprobar la inmoralidad
homosexual o el transgenerismo y que tal aprobación constituye un
alejamiento esencial de la fidelidad y el testimonio cristianos.

NEGAMOS que la aprobación de la inmoralidad homosexual o el
transgenerismo sea un asunto de indiferencia moral respecto al cual
los cristianos por lo demás fieles deberían aceptar sus diferencias.

ARTÍCULO 11
AFIRMAMOS nuestro deber de hablar la verdad en amor en todo
tiempo, incluyendo cuando nos hablamos unos a otros o nos
referimos a otros como hombre o mujer.

NEGAMOS cualquier obligación de hablar de tal manera que
deshonre el diseño de Dios para quienes poseen su imagen como
hombres o mujeres.

ARTÍCULO 12
AFIRMAMOS que la gracia de Dios en Cristo concede perdón
misericordioso así como poder transformador, y que este perdón y
poder le permiten a un seguidor de Jesús dar muerte a sus deseos
pecaminosos y andar de una manera digna del Señor.

NEGAMOS que la gracia de Dios en Cristo sea insuficiente para
perdonar todos los pecados sexuales y para dar poder para la santidad
a cada creyente que se sienta atraído hacia el pecado sexual.

ARTÍCULO 13
AFIRMAMOS que la gracia de Dios en Cristo permite a los
pecadores abandonar el autoconcepto transgénero y, por paciencia
divina, aceptar el vínculo ordenado por Dios entre el sexo biológico
de la persona y su autoconcepto como hombre o mujer.

NEGAMOS que la gracia de Dios en Cristo autorice autoconceptos
que no concuerden con la voluntad revelada de Dios.

ARTÍCULO 14
AFIRMAMOS que Cristo Jesús ha venido al mundo a salvar a los
pecadores y que, por medio de la muerte y resurrección de Cristo, el
perdón de pecados y la vida eterna están a disposición de toda
persona que se arrepienta del pecado y confíe solo en Cristo como
Salvador, Señor y supremo tesoro.

NEGAMOS que el brazo del Señor sea demasiado corto para salvar
o que algún pecador esté fuera de su alcance.

La Iglesia Bíblica Emanuel cumple 34 años de Aniversario

IBEEsta semana, del 19-25 de noviembre de 2018, nuestra iglesia conmemora sus 34 años de haber sido establecida.

Comenzamos nuestras actividades con nuestro tradicional desayuno de Acción de Gracias, este próximo jueves desde las 5:00 AM. Para esta actividad hemos invitado a nuestra comunidad para que compartan con nosotros en gratitud a Dios.

Este próximo sábado tendremos un retiro para toda la iglesia desde las 9:30 am hasta las 12:00 PM. Estará compartiendo con nosotros el pastor Ernesto R. Pereira, pastor de la Iglesia Bautista de Glenview en Ponce.

Y culminamos este próximo domingo a las 10:00 AM con adoración y la exposición de la Palabra a cargo del pastor Juan Ramón Rodríguez, de la Iglesia Presbiteriana de Bayamón.

Les esperamos a todos…

El aborto: el peor de todos los holocaustos | Puerto Rico por la Familia

https://prporlafamilia.com/2018/05/22/el-aborto-el-peor-de-todos-los-holocaustos/

​¿Se venden indulgencias en algunas iglesias cristianas?


En un sentido, sí. Hace 500 años estalló la Reforma Protestante a raíz de la protesta de Lutero principalmente por la práctica de la venta de indulgencias. Las indulgencias eran un documento que las personas compraban el cual estaba firmado por el Papa y concedía el perdón o disminución de las penas del purgatorio para familiares que habían fallecido y supuestamente estaban sufriendo en dicho lugar (que no existe). La razón es que en ese entonces Roma estaba enfrentando serios problemas económicos y necesitaba dinero.
Sin embargo, siglos después algunas iglesias en cierto sentido promueven algo similar. Creo que todos hemos escuchado o presenciado cómo en ciertas iglesias se enseña que para obtener un milagro o lograr que Dios conceda una petición, la misma debe ir acompañada de una “siembra” de una “semilla de fe”. ¿Y qué es esto? No es otra cosa que dar una aportación económica. Para las personas obtener prosperidad económica, sanidad u otro beneficio, debe dar dinero al predicador o a la iglesia y así Dios se ve obligado a concederle lo que se pide.
Es escandaloso ver cómo se recurre a la manipulación y a la coacción para lograr que las personas den dinero porque si no se siembra dinero no se recibe la bendición. Mientras más cantidad de dinero se dé, más rápido vas a recibir tu milagro. Es similar a la indulgencia en el sentido de que se da un beneficio material para obtener el favor divino. Lo triste es ver cómo muchas personas han sido engañadas por estos seudo-pastores, seudo-apóstoles y seudo-ministros que se valen de esta treta para lucrarse.

Está de más decir que esta enseñanza es una distorsión del mensaje bíblico. La Escritura nos dice en 2 Corintios 9:5 que las personas deben de dar por generosidad y no por exigencia de los pastores. Y en el versículo 7 nos dice: “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.” Dar para la obra de Dios no es un negocio; no es una inversión para luego esperar recibir mucho más a cambio. El cristiano da voluntariamente con gozo y con gratitud, y según lo que ha propuesto en su corazón.

No caigamos en la trampa de la venta de las nuevas indulgencias. ¡Cuidado con los mercaderes del templo!
Pastor René X. Pereira 

​VOLVAMOS AL EVANGELIO

Hoy día muchos han contaminado el evangelio con un sinnúmero de añadiduras, doctrinas de hombres, dogmas y tradiciones. Algunos han convertido el evangelio en una oferta más de entretenimiento para la gente. Procurando allegar más personas a las iglesias, algunos han bajado las demandas del evangelio y ni siquiera mencionan lo que Jesús claramente enseñó acerca del costo y lo que implica ser un discípulo.

Cuando se recurre a esto, las iglesias buscarán cada vez añadir más efectos especiales, más actividades y nuevas fuentes de entretenimiento porque la gente se cansa de lo mismo. En cambio, cuando predicamos el verdadero Evangelio no es necesario hacer eso porque solo el Evangelio es poder de Dios y no necesita de nuestra ayuda para que sea efectivo.
Claro está, el que genuinamente está buscando a Dios, quedará satisfecho. Y el que no, seguirá su camino porque en el fondo no está dispuesto a seguir a Cristo como aquél joven rico. La Palabra de la cruz tiene ese efecto: acerca a los que de corazón genuino buscan a Dios y aleja a los que vienen detrás de los panes y los peces. A esos Jesús los dejó ir y nunca modificó ni suavizó su mensaje para atraerlos.
La iglesia en Puerto Rico necesita hoy más que nunca volver a la esencia del Evangelio y empezar a desechar todo lo que hemos añadido y modificado del mismo con tal de hacerlo más “consumible” y atractivo para las masas. No necesitamos de musiquita mientras se predica para manipular emociones. No necesitamos de efectos de luces y de humito para impresionar a la gente. Necesitamos del poder del Espíritu Santo quien es el que abre los corazones y quita la ceguera de los que están ciegos espiritualmente para que vengan a Cristo y se conviertan de sus malos caminos. Volvamos al Evangelio y no nos avergoncemos de él porque es poder de Dios para salvación.

Pastor René X. Pereira 

​Aquél evangelio de legalismo…

Por Rene X. Pereira


¿Cuántos de ustedes crecieron o fueron parte de estas iglesias y denominaciones que por mucho tiempo enseñaron doctrinas y mandamientos como los siguientes?

1. La mujer cristiana que usa pantalones no va para el cielo, no es una mujer piadosa y ha perdido su salvación.

2. La mujer que se maquilla, se tiñe el pelo, usa alguna prenda como pantallas, pulseras, o cadenas, tampoco está en santidad y si viene Cristo, se queda.

3. La mujer que se depila el vello de sus piernas, o de sus axilas, o el hombre que se deja barba tampoco está viviendo en santidad.

4. En la mujer, cortarse el cabello era pecado, pero en el hombrte era a la inversa, tener el cabello largo era pecado.

5. Ir al cine es sentarse en silla de escarnecedores y si viene Cristo y usted está en el cine, se queda.

6. Si te comes una morcilla, estás violando el mandamiento de no comer sangre y te pierdes.

7. Y muchos otros más que no tengo espacio para cubrir

Por mucho tiempo esto fue predicado desde algunos púlpitos de nuestro país, y muchos creyentes fueron heridos y maltratados y su compromiso con Dios y su salvación fueron cuestionados simplemente por cosas como estas. Esto es lo que se llama el legalismo y fue parte de la prédica de ciertos grupops religiosos y predicadores del país. A causa de esto muchos jóvenes abandonaron las iglesias, se alejaron del evangelio y se fueron al mundo. Sin embargo, hoy día esto ya prácticamente no se predica ni se enseña aun en las iglesias que una vez lo hicieron. ¿Por qué? ¿Si era la palabra de Dios, si eran mandamientos del Señor, por qué hoy ya casi nadie enseña esto?

Hay una sencilla razón y es que todos estos fueron doctrinas y mandamientos de hombres, y no tienen realmente un verdadero respaldo de la Escritura. Esto fue la nueva versión de la doctrina de los Gálatas que Pablo tanto combatió. Lo único que en el caso de los gálatas eran otros mandamientos basados en las costumbres judías como guardar el sábado, la circuncición y los alimentos puros e impuros.

Con el tiempo muchos pastores y líderes conciliares se dieron cuenta de que había que cambiar esta prédica legalista que estaba sacando gente de las iglesias que eran puestas en meses de disciplina simplemente por cortarse una pollina. Aquello se llamó el “evangelio de las tres P”: pelo, pantalones y pantallas. ¡Cuantos sermones, cuántas reprimensas desde los púlpitos, cuánta gente herida y maltratada por violar una de estas reglas solemnes! Sin embargo, como bien dijo Pablo en Colosenses 2:23, “Estas cosas, aunque dan cierta reputación de santidad, de humildad y de duro trato del cuerpo, no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne”. En otras palabras, estas cosas realmente no hacen a una persona más o menos santa.

Claro que la Escritura nos manda a vestir de manera modesta, sin ser ocasión de tropiezo a nadie. Claro que debemos cuidar nuestra apariencia externa y nuestro cuerpo que es templo del Espíritu Santo. Es cierto que no debemos gastar lo que no tenemos en prendas lujosas y cosas ostentosas. Pero todas estas enseñanzas fueron sacadas de contexto y llevadas a un extremo que le hizo mucho daño al evangelio en Puerto Rico.

Lo triste de todo esto, amados hermanos es que nunca hubo un “me equivoqué”. Nunca oficialmente ha habido una disculpa o admisión de error de parte de los que usaron erróneamente la Biblia para golpear, marginar, maltratar y humillar a sus hermanos. Pero qué bueno, por otro lado que muchos se han ido dando cuenta y han modificado esta prédica. Y qué bueno que muchos han descubierto las doctrinas de gracia y ya no viven una relación con Dios basada en el miedo y la amenaza, sino basada en una relación de amor con un Padre que siempre nos trata como hijos y nos mira a través de la justicia de Cristo.

Siete consejos antes de montarte en “JetBlue”…

Jet blue

 

Antes de que decidas comprar el pasaje para irte a vivir a los Estados Unidos, si eres cristiano/a, medita en lo siguiente:

1. ¿Realmente Dios te ha guiado, te ha dirigido y confirmado que es su voluntad esta decisión? Porque si no es así, no importa los beneficios materiales y laborales que puedas obtener, cometes un grave error.

2. ¿Y si Dios quiere que pases por este tiempo de dificultad económica porque desea enseñarte a depender de él y a contentarte aun en lo poco? En lo poco o en las dificultades es que muchas veces vemos la gloria de Dios en nuestras vidas.

3. ¿Si abandonas tu iglesia donde tienes ministerio y una familia espiritual, crees que realmente es lo que Dios desea? ¿Si estás siendo de bendición y edificación en tu iglesia, crees que tu salida es lo que Dios ha determinado?

4. ¿Así como has buscado casa, trabajo y otras cosas, has buscado una iglesia dónde congregarte que sea de sana doctrina?

5. Si tu decisión está basada en el aspecto económico y material, crees que realmente eso es lo más importante? Para el cristiano hay otras cosas mucho más importantes.

6. ¿Has buscado consejo de tu pastor y de creyentes maduros en la fe? Los cristianos debemos escuchar y sujetarnos a nuestros pastores porque ellos velan por nosotros.

7. ¿Realmente estás seguro/a que a donde vas estarás mejor que aquí, en términos económicos? Porque muchos migrantes descubren que no era lo que esperaban y la pasan peor que en su tierra.

No te dejes deslumbrar por sueños y promesas de abundancia. Sabemos que nuestro país enfrenta momentos duros y difíciles. Pero los cristianos creemos que Dios cuida de sus hijos y él ha prometido que nunca nos faltará lo necesario. Sigue orando, sé paciente y espera a estar completamente seguro que tu decisión es la correcta. No huyas de los problemas y dificultades. Enfréntalos con fe y oración y Dios hará.

Finalmente: los hijos de Dios no gobernamos nuestras vidas. Las gobierna el Señor. Somos propiedad suya y solo él determina el rumbo que debemos tomar; eso es lo que significa el señorío de Cristo. Mi vida no me pertenece; le pertenece a Dios. Tampoco el creyente persigue sus sueños; antes bien persigue la voluntad de Dios.

Pastor Rene X. Pereira